La embriagadora alegría de la Navidad

Con la intención de avivar la confianza de que la atmósfera sagrada de las Navidades de antaño deberá florecer sobre la tierra, el Dr. Plinio narra algunos hechos de su última infancia.

Odiad el error, amad a los que yerran

Se dice comúnmente que “debemos odiar el error y amar a los que yerran” ¿Quién se atrevería a negar el sublime principio que esta frase afirma? ¿De qué se alimentó el celo de todos los apóstoles que, desde los orígenes de la Iglesia hasta hoy en día, sin interrupción, combatieron el error buscando salvar de sus garras a los que yerran? Precisamente de un odio al error y de un amor al pecador. Si se disminuye en el espíritu del apóstol este odio o este amor, dejará de ser un apóstol auténtico.

Esclavos militantes de una Reina en guerra

Hay un primer aspecto de la realeza de Nuestra Señora que se refiere a la que es ejercida por Ella en el cielo. Esa realeza consiste en que la Santísima Virgen fue exaltada por encima de todos los santos y los Ángeles, sobre los cuales posee un verdadero imperio.

SI VIS PACEM, PARA BELLUM

Yalta

El mundo entero tiene los ojos puestos en la conferencia de los Big Three [‘Tres Grandes’: EE.UU., Reino Unido y Unión Soviética] en Moscú. Las provocaciones comunistas en Persia, en China, en los Balcanes son insoportables. No es absurdo ver el dedo comunista en las terribles huelgas que sacuden todo el sistema industrial estadounidense.